La Habana, 10 mar
(PL) Incapaz de argumentar sus acusaciones ante el XI Circuito de Apelaciones
de Atlanta, la fiscalía actuante en el caso de cinco cubanos presos en Estados
Unidos desde 1998, sufrió lo que observadores calificaron como una
derrota.
Así lo consideró el
abogado Roberto González, testigo presencial de una vista oral efectuada hoy
en Miami, la cual reseñó para la televisión cubana vía telefónica.
Su hermano René,
junto a Ramón Labañino, Antonio Guerrero, Gerardo Hernández y Fernando
González, cumplen largas condenas en cárceles federales, acusados de conspirar
y de actuar como agentes extranjeros, entre otros cargos.
La defensa abrió la
sesión abogando por una nueva sede para el juicio y refutando una acusación de
conspiración para matar, acusaciones que los fiscales intentaron argumentar
luego sin mucho éxito, según González.
Richard Klugh, experto en apelaciones, refutó que Gerardo
Hernández estuviera relacionado con el derribo en aguas cubanas de dos
avionetas provenientes de la Florida, las cuales violaron la soberanía de la
Isla pese a ser advertidos de que no lo hicieran.
Después, su colega
Leonard Weinglass
argumentó los factores que descalifican a Miami como una sede imparcial para
el juicio.
Según González, los
jueces de Atlanta abordaron el caso con un lógico sentido del Derecho y fueron
particularmente inquisitivos con los fiscales, a quienes exigieron sustentar
sus acusaciones.
Mientras la posición
de la defensa permanece incólume tras dos años reclamando justicia para los
cinco jóvenes, la fiscalía retrocedió un paso al desaprobar este examen ante
el XI Circuito de Apelaciones de Atlanta, recalcó
González.
Las irregularidades
del proceso y el interés por conocer su desenlace convocó hoy en Miami a varios juristas del mundo, como el
alemán Eberhard Schultz,
de la Liga Internacional de Derechos Humanos y observador de la Berlín BAR Association.
Además estuvieron la
belga Edith Flamand (Red Progresista de Abogados),
el italiano Fabio Marcelli
(Asociación
Internacional de Abogados Democráticos, IADL), el argentino Carlos Zamorano
(Asociación
Americana de Juristas) y el sacerdote inglés Geoff
Bottoms.
A su vez, también
acudió Jeanne Mirer,
abogada de Detroit, Estados Unidos, tesorera de la IADL, que presentó un
recurso legal de amicus curiae en este caso.
Todos ellos participaron en una conferencia de prensa posterior a la vista,
en la cual respondieron preguntas junto a los abogados que representan a los
cinco cubanos. |